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Tripofobia: síntomas, causas, tratamientos

Tripofobia

¿Te sientes asqueado cuando miras un panal de miel?  ¿El sólo hecho de mirar un objeto con muchos agujeros pequeños que están cerca uno del otro te provoca náuseas?

Entonces tal vez tienes tripofobia, una fobia bastante común en los humanos, aunque no es muy conocida.  Para aprender un poco más sobre la tripofobia y sus posibles tratamientos, sigue leyendo.

Trifofobia

¿Qué es exactamente la tripofobia?

Es miedo o repulsión causada por cualquier patrón de figuras geométricas que estén muy cerca, especialmente pequeños agujeros, aunque también pueden ser pequeños rectángulos o círculos convexos.

Aunque la tripofobia no aparece en el Manual de Diagnóstico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana, miles de personas afirman sentir repulsión o síntomas de ansiedad al ver patrones de pequeños agujeros agrupados.

Algunos de los objetos que pueden causar esta sensación son el coral, los panales, las pompas de jabón, la ropa con lunares, un montón de troncos apilados o una barra de chocolate aireada.

Causas de la tripofobia

La mayoría de las fobias son causadas por experiencias traumáticas o se aprenden culturalmente.

Sin embargo, este no es el caso de la tripofobia, según una investigación realizada por la Universidad de Essex, cuyos resultados fueron publicados recientemente en la revista Psychological Science.

Según los investigadores expertos en la ciencia de la visión, los patrones visuales que desencadenan los síntomas para las personas con tripofobia son similares a los que se observan en diferentes animales venenosos.

Algunos de los animales más mortíferos del mundo, como el pulpo de anillo azul, la cobra, algunos escorpiones y muchas arañas, tienen patrones de manchas en sus superficies.

Teniendo esto en cuenta, se podría inferir que la tripofobia tiene una explicación evolutiva: las personas que son repelidas por la observación de estos patrones mantienen su distancia de los animales peligrosos, lo que ayuda a su supervivencia.

De esta manera, no es extraño que aún hoy muchas personas experimenten síntomas de ansiedad al observar patrones de manchas o agujeros que se asemejan a los que se ven en los animales más venenosos del mundo.

Sería una reminiscencia de un miedo que una vez ayudó a muchos humanos a sobrevivir.

¿Qué más sabe la ciencia sobre la tripofobia?

En muchos foros de Internet, miles de personas que se han autodiagnosticado la tripofobia comparten sus experiencias.

El campo médico todavía no ha admitido la tripofobia como una enfermedad definida, no está en el diccionario, y no estaba en Wikipedia hasta hace poco.

Aún así, los científicos Arnold Wilkins y Geoff Cole de la Universidad de Essex decidieron averiguar más sobre esta fobia a ciertos patrones geométricos, y realizaron varios experimentos.

En un experimento, mostraron una serie de imágenes a 286 personas elegidas al azar.  Estas imágenes alternaban entre los agujeros de un trozo de queso, una vaina de semilla de loto (llena de agujeros) y diferentes paisajes naturales.

Los participantes debían indicar si las imágenes les causaban algún tipo de molestia.

Alrededor del 16% de las personas encuestadas declararon que se sentían disgustadas al ver imágenes con agujeros o patrones geométricos, mientras que el 84% restante declararon que no sentían nada en particular al ver ninguna de las imágenes.

Wilkins y Cole analizaron las características de las imágenes que causaban sensaciones desagradables y encontraron algo común entre todas ellas: el análisis espectral de las imágenes tripofóbicas mostraba energía de alto contraste en las frecuencias espaciales de rango medio, lo que las hace visualmente llamativas.

Aunque no se sabe por qué estas imágenes causan sensaciones desagradables en algunas personas y no en otras, los científicos están seguros de que la tripofobia no tiene un origen cultural, como la triscaidecafobia, por ejemplo.

Y en la mayoría de los casos, la tripofobia tampoco tiene un origen traumático.

Los investigadores creen que los humanos podrían haber usado estos desencadenantes para mantenerse alejados de ciertos animales venenosos, que tienen patrones en la piel con características similares a los del estudio de la tripofobia.

Para algunas personas, estos desencadenantes continúan funcionando, y por esta razón, experimentan ansiedad y la adrenalina entra en su torrente sanguíneo cuando observan ciertos patrones.

En otro experimento, los mismos investigadores mostraron imágenes de patrones geométricos a las personas y observaron su actividad cerebral usando equipo de resonancia magnética.

Las imágenes de serpientes venenosas, que tienen patrones geométricos en la piel, causaron una elevada respuesta cerebral en ciertas personas, que ahora sabemos que son tripofobia.  Un resultado similar se produjo cuando estas personas observaron otros patrones similares.

Sin embargo, existe otra teoría sobre el origen de la tripofobia.  Algunos creen que es sólo una manifestación colectiva de repugnancia hacia ciertas imágenes.

La aversión a los agujeros en un material orgánico podría explicarse fácilmente ya que se trata de imágenes que se asocian frecuentemente con enfermedades, afirma Martin Antony, profesor de psicología de la Universidad de Ryerson en Toronto, autor de un libro sobre el control de la ansiedad.

En cualquier caso, las personas con tripofobia siguen reuniéndose en diferentes foros de Internet, e incluso tienen un grupo en Facebook con más de seis mil miembros, mientras que la ciencia intenta explicar el origen de sus síntomas.

¿Es la tripofobia una verdadera fobia?

Hay quienes creen que la tripofobia es una mera curiosidad psicológica.  Podría haber tantas fobias como personas en el mundo, porque la gente puede temer cualquier cosa.

Una experiencia traumática puede causar una fobia a una cantidad infinita de objetos o situaciones.

Pero la pregunta es si la tripofobia puede realmente causar síntomas que son tan intensos que interfieren con la vida diaria de una persona.  Si este fuera el caso, la tripofobia sería un verdadero problema a resolver.

Muchas personas dicen que tienen síntomas intensos después de ver imágenes con patrones geométricos, incluyendo náuseas, vómitos, mareos, sudores fríos, aumento de la frecuencia cardíaca y otros.

Si deseas saber si tu caso de tripofobia es realmente una fobia que necesita tratamiento, debe cumplir con las siguientes condiciones:

  • El miedo debe ser persistente, excesivo e irracional, y debe ser provocado por la presencia o anticipación de un estímulo, en este caso, observando un patrón geométrico específico.
  • La exposición al estímulo debe provocar invariablemente una respuesta de ansiedad intensa o un ataque de pánico.
  • Evitas situaciones que causan estos síntomas, o apenas los toleras, siempre con una intensa sensación de incomodidad o ansiedad.

Estas conductas de evitación y los síntomas de ansiedad (que aparecen incluso cuando sólo estás pensando en un panal) interfieren con tu vida diaria: tu trabajo, tus estudios, tu vida social y tu rutina normal.

Si sientes que te identificas con las situaciones descritas anteriormente, entonces tu tripofobia es realmente una verdadera fobia y sería una buena idea buscar ayuda para que sus síntomas no interfieran con su vida.

Tratamientos para la tripofobia

Como con todas las fobias, hay muchos tratamientos posibles, incluyendo diferentes terapias psicológicas y algunos medicamentos:

Terapia de exposición

En este tipo de tratamiento, el terapeuta te expondrá gradualmente al estímulo que causa sus síntomas, ayudándote a controlar su ansiedad utilizando diferentes herramientas.

La exposición gradual y repetida a lo largo del tiempo te hará sentir menos ansiedad, por lo que podrás controlar la situación cuando veas patrones de pequeños agujeros.

Terapia cognitiva conductual

Esta terapia también incluye la exposición gradual al estímulo, pero se combina con otras técnicas que te ayudarán a lidiar con situaciones que le causan ansiedad de diferentes maneras.  También cambiará tus creencias acerca de su fobia y el impacto que tiene en tu vida.

Medicamentos

Los medicamentos deben ser recetados por un médico psiquiatra.  Para tratar algunas fobias, se prescriben medicamentos antidepresivos, tranquilizantes o betabloqueantes.

Los betabloqueantes son medicamentos que neutralizan los efectos de la adrenalina en el cuerpo.  Reducen la frecuencia cardíaca, bajan la presión arterial y reducen los temblores.

Los antidepresivos que generalmente se prescriben para los casos de fobia grave son inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.  Es posible que los médicos prescriban otro tipo de antidepresivo para controlar los síntomas, dependiendo del caso.

Finalmente, un cierto tipo de tranquilizantes llamados benzodiazepinas pueden ayudar a controlar la ansiedad experimentada por las personas con diferentes tipos de fobias.  Se deben usar con precaución porque pueden tener efectos secundarios adversos y muchas contraindicaciones.

Debe tenerse en cuenta que en la mayoría de los casos se utiliza la medicación cuando los síntomas de una fobia son realmente incontrolables e interfieren con la vida diaria de una persona, impidiendo que la persona realice sus actividades normales.

Para otros casos, se recomienda utilizar terapias psicológicas y cualquier otro método que ayude a controlar la ansiedad, como el yoga o la meditación.

 

Referencias y fuentes

Tripofobia – Wikipedia

Pupillometry reveals the physiological underpinnings of the aversion to holes

 

 

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