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Calmar a los niños con tabletas o dispositivos móviles podría dañar la relación entre padres e hijos

Calmar un berrinche con tabletas y teléfonos inteligentes puede ser una estrategia equivocada.

Muchos padres han tratado de apaciguar los berrinches de un niño pequeño con el resplandor distractor de un juego en una tableta, y según un equipo de pediatras y psicólogos del Hospital Infantil C.S. Mott de la Universidad de Michigan, algunos lo usan como un mecanismo de afrontamiento más que otros. Sus hallazgos, publicados en JAMA Pediatrics, revelan que los padres tienden a darle a sus hijos una tableta o un teléfono inteligente en ciertas situaciones para calmarlos. Cuanto más difícil es el niño, más padres se inclinan por esa estrategia.

“Sabemos que los padres de bebés y niños pequeños con conductas difíciles usan desproporcionadamente la televisión y los videos como herramientas para calmar esa tensión”, señaló en un comunicado de prensa la autora principal del estudio, la Dra. Jenny Radesky, experta en conducta infantil y profesora de pediatría del Hospital Pediátrico C.S. Mott. “Queríamos explorar si lo mismo podría ser cierto para los móviles y tabletas.”

Para dicho estudio, los investigadores reclutaron a 144 niños pequeños sanos de entre 15 y 36 meses de familias de bajos ingresos. Entrevistaron a los padres de los niños para averiguar con qué frecuencia permitían que sus hijos usaran un teléfono inteligente o una tableta y en qué tipo de circunstancias. Los investigadores aprendieron que los padres eran más propensos a usar dispositivos electrónicas como una forma de calmar a sus hijos si estos tendían a efectuar berrinches y mostrar otros comportamientos difíciles.

“Encontramos que mientras menos control y más frustración sentían los padres sobre el comportamiento de sus hijos, más probable era que recurrieran a dispositivos móviles para ayudar a calmar a sus hijos”, aseguró Radesky. “Necesitamos estudiar más a fondo si esta relación entre la tecnología digital y las dificultades de desarrollo socio-emocional se aplica también a una población más general de padres, y qué efecto podría tener en los resultados a largo plazo de los niños”.

Un estudio realizado en 2015 reveló que, cuando los niños cumplen un año, son capaces de navegar por una tableta junto con sus padres, un fenómeno de aprendizaje acelerado que ha ocurrido rápidamente entre las nuevas generaciones. Los investigadores continúan examinando la nueva tendencia para desarrollar tabletas para usos educativos. Pero mientras tanto, es más probable que el niño use tabletas, televisión y similares como una niñera robot para calmarlos en vez de como una herramienta educativa.

La televisión no sólo distrae a un niño de lo que puede haber causado la rabieta en primer lugar, sino que una hora de tiempo frente a la pantalla aumenta el riesgo de obesidad entre los niños de primer grado en un 60 por ciento, según un estudio reciente. También dificulta la comunicación entre el padre y el niño, disminuyendo la probabilidad de que el niño escuche a su padre la próxima vez que ocurra un incidente. Pacificar a los niños difíciles con un dispositivo no trata su comportamiento, sino que retrasa y posiblemente empeora el problema, según los investigadores.

“Otros estudios muestran que el aumento del tiempo de televisión puede obstaculizar el desarrollo lingüístico y social de los niños pequeños, en parte porque reducen la interacción entre seres humanos”, señaló Radesky. “Ahora que las pantallas pueden llevarse a cualquier parte, se han convertido en parte de nuestro espacio interpersonal. Estamos interesados en identificar las formas en que los dispositivos móviles a veces interfieren con la dinámica familiar, pero también cómo podemos utilizarlos como una herramienta para aumentar la conexión entre padres e hijos”.

Fuente:  Radesky J, Peacock-Chambers E, Zuckerman B y Silverstein M. Use of Mobile Technology to Calm Upset Children: Asociaciones con desarrollo socio-emocional. JAMA Pediatría. 2016

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