El plato de la mente sana (I)
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El plato de la mente sana (II)

  1. Tiempo de concentración.

El tiempo de concentración se refiere a esos periodos de tiempo en los que dedicamos la atención intensamente a una sola cosa. Supone hacer una sola cosa de cada vez. El cerebro está hecho para concentrarse en las cosas de una en una, procesándolas, conectándolas a elementos similares y consolidando la actividad.

 

  1. Tiempo de inactividad.

El tiempo de inactividad es no tener planes, nada concreto que conseguir, nada que haya que hacer necesariamente.

Durante este periodo parece que el cerebro recarga las pilas, concediendo a la mente un descanso incondicionado.

Es un tiempo para relajarnos, para no tener nada en el calendario, para desconectar.

Y por supuesto, es tan necesario como el tiempo de actividad.

 

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  1. Tiempo de ocio y diversión.

La realización de actividades divertidas y placenteras es crucial para una vida saludable y satisfactoria.

La risa es un asunto muy serio en lo que se refiere a la materia cerebral. Cuando nos comportamos de manera espontánea y nos divertimos, el cerebro crece. Ésta es la base de la creatividad y la innovación.

Se trata de un tiempo de juego que algunos adultos olvidan y que conlleva cerrar puertas a nuevos aprendizajes.

 

  1. Tiempo de conexión.

Fortalecer la red y afectos sociales: el apoyo social y la capacidad de integrarse en cualquier grupo con el que uno se identifica son básicas para mantener la salud mental.

El tiempo compartido y las conversaciones reflexivas nos ayudan a conectar con otros en un apoyo mutuo que es gratificante para ambas partes.

Cuando establecemos relaciones de apoyo mutuo no solo nos sentimos más felices, ¡estamos más sanos y alargamos la vida!

 

Así pues, como puedes ver, tener una mente sana no es tan difícil, basta con añadir a las sesiones semanales en el gimnasio, a los paseos de media hora a un ritmo elevado o a las carreras matutinas y salidas en bicicleta, un rato para soñar, jugar y reflexionar y unos buenos hábitos saludables de vida. Una buena propuesta para empezar a poner en práctica cuanto antes, por ejemplo… ¡mañana!

 

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